Hay un momento que todas conocemos: te ves al espejo, aplicas tu gloss favorito y boom, ese brillo jugoso que te hace ver muy chic. Pero luego viene el dilema…desaparece en dos segundos. La taza de café, la servilleta, el beso improvisado: todo termina llevándose un poco del encanto.

Gloss de larga duración y piel perfecta: el nuevo lujo beauty

El gloss de larga duración y la piel luminosa marcan el nuevo ritmo del maquillaje.
Hoy no se trata de cubrir, sino de revelar.
Brillo que permanece. Textura que respira. Piel que se ve real.

La estética beauty evoluciona hacia fórmulas ligeras, sensoriales y cómodas.
Labios efecto cristal. Rostro pulido sin rigidez.
El resultado es un look que acompaña el día, no lo interrumpe.

Un gloss que por fin se queda

El drama del gloss siempre fue el mismo: brillo espectacular, duración mínima.
Café, besos, servilletas. Todo se llevaba el encanto.

Durante años nos enamoramos del volumen y la luz que da un buen gloss, pero también aprendimos a convivir con su corta vida, hasta ahora. Hoy SHEGLAM reescribe la historia con Glass Lock Air Gloss, un gloss que se siente como agua, luce como cristal y se queda solo donde debe estar: en tus labios.

Glass Lock Air Gloss de SHEGLAM cambia esa historia.
Su textura se siente como agua y luce como cristal; crea una película ultrafina que se sella sola sobre los labios.

Este lanzamiento trae una fórmula que crea una película ultrafina que se sella sola, dejando su color y brillo en su sitio sin que se mueva, sin ser una tinta, sin manchas y sin esa sensación pegajosa que siempre hemos detestado. Una sola aplicación basta para inundar los labios con un acabado hidratante, fresco y súper cómodo, con ese efecto espejo que atrapa todas las luces.

No es tinta. No mancha ni es pegajoso. Una aplicación basta para lograr hidratación, frescura y efecto espejo.

Está disponible en 14 tonos, pensados para cada plan y outfit.
Entre los más virales: High Key, Strawberry Milk, Honey Glaze y Sepia Kiss.
Para un look más especial: Sweet Drizzle y Bananas Foster.

Glass Lock Air Gloss llega en 14 tonos que van con cada cada plan y cada outfit. Entre ellos, hay algunos que se han vuelto virales: High Key, Strawberry Milk, Honey Glaze y Sepia Kiss. Y si quieres un tono de gloss único, te recomendamos los tonos Sweet Drizzle y Bananas Foster.

Tip pro: agita y bombea el aplicador antes de usar. Así el pigmento se integra mejor y la duración se potencia.
El brillo baja con las horas, pero el color permanece.

“Es el gloss para quienes aman el brillo, pero ya no negocian la fijación.”

La piel perfecta es el nuevo maquillaje

La conversación beauty ya no busca capas pesadas. Ahora persigue el brillo saludable de la piel real.

La base del look está en tratar la piel como protagonista. Preparar, unificar y corregir con intención.
Hidratada sin grasa. Suave sin efecto máscara.

Este ritual convierte el maquillaje en un gesto más sensorial que correctivo.

Preparar: Camera On Smooth & Blur Primer

Todo inicia con el lienzo.
Este primer alisa la textura y difumina visualmente los poros.

El primer funciona como el punto de partida para “preparar el lienzo”: alisa visualmente la textura y ayuda a que la base se asiente con más uniformidad. Su efecto difuminado busca que los poros se vean menos marcados y que el maquillaje conserve un aspecto fresco. Además, aporta vitamina B12 y vitamina E, y su textura transparente está pensada para adaptarse a distintos tipos de piel. En la práctica, es ese gesto previo que cambia el acabado final: suaviza, matifica y sostiene lo que viene después.

Su fórmula con vitamina B12 y vitamina E suaviza y matifica sin resecar.
La base se asienta mejor. El acabado luce más fresco. Es el paso invisible que eleva todo el look.

Unificar: Skin Sync Satin Foundation

Aquí no se tapa, se empareja. Su acabado satinado equilibra luz y naturalidad.

Incluye aceite de Meadowfoam, ácido hialurónico y escualeno.
La piel se ve cómoda durante horas.
Disponible en 36 tonos, pensados para todos los matices reales.

Corregir: Like Magic Hydrating Concealer

La corrección final es estratégica.
Cobertura modulable, textura ligera y efecto difuminado.

El corrector cierra el trío con una corrección inteligente: cobertura modulable, acabado natural y difuminado, sin sensación pesada. Esta versión hidratante está enriquecida con glicerina, ácido hialurónico y escualeno, y no contiene fragancias añadidas. Está pensado para trabajar zonas específicas como ojeras e imperfecciones, respetando la textura de la piel y manteniendo esa idea central de “piel real”, pero mejor.

Enriquecido con glicerina, ácido hialurónico y escualeno.
No pesa, marca, ni disfraza. Solo mejora lo que ya existe.

El nuevo lujo: verte como tú, pero mejor

Más que productos, este enfoque define una estética.
Labios con brillo que resiste el día.
Piel que se siente viva, no maquillada.

El maquillaje moderno no grita. Susurra.
Refleja luz. Movimiento. Seguridad.

Así como un buen cóctel equilibra sabor y textura, el beauty actual mezcla fijación y ligereza.

Brillo que acompaña el café.
Piel que sobrevive la agenda.

La verdadera tendencia es verte cómoda, luminosa y auténtica. Y sí, con un gloss que por fin se queda.