Entre pan y vino: cuatro formas de vivir Cepa 21 con Çuina

Entre pan y vino: cuatro formas de vivir Cepa 21 con Çuina

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El pan y el vino tienen más en común de lo que parece. Son dos ingredientes que parten de procesos que requieren tiempo y precisión.

Ambos nacen de la tierra y dependen de la fermentación para transformarse en algo más complejo. Esto y más fue lo que aprendimos de la mano de Çuina Academy y Cepa 21 en relación a cómo apreciar el arte del buen crear.

Entre pan y vino: cuatro formas de vivir Cepa 21 con Çuina
Foto: Cortesía

El chef Xano Sague compartió una guía práctica para entender la masa madre desde casa y, cómo llevarla a la mesa junto a vinos de Bodegas Cepa 21.

Entre pan y vino: cuatro formas de vivir Cepa 21 con Çuina
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Cepa 21 y Çuina Academy se unen en una tarde especial

La idea fue entender cómo interactúan las texturas, la acidez y los sabores entre el pan de masa madre y los vinos mexicanos.

Los vinos de Bodegas Cepa 21 se elaboran en Ribera del Duero, una región donde la Tempranillo tiende a prosperar con facilidad gracias al clima. Por su parte, Çuina Academy funciona como un espacio donde la panadería se entiende desde su fundamento como elemento vivo.

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Maridaje de pan y vino imperdible

Hito Rosado + Pan blanco amasado a mano
Su miga suave y su acidez limpian el paladar y empujan la frescura de Hito Rosado. Un Tempranillo sin crianza de Ribera del Duero, con notas de frutos rojos y un perfil ágil y expresivo. La combinación mantiene todo en movimiento y hace que el vino se sienta más vivo.

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Hito Tinto + Hogaza de arándanos y nueces
El arándano resalta el carácter frutal de Hito Tinto —cereza, fruta roja— mientras la nuez aporta textura y profundidad. El ligero paso por barrica se integra mejor, haciendo que el vino se perciba más amplio sin perder frescura.

Cepa 21 + Hogaza de olivas y nueces
Elaborado con Tempranillo en Castrillo de Duero y con crianza en roble francés. Este vino desarrolla notas de fruta negra, especias y tostados.

La salinidad de la oliva y la grasa de la nuez se enganchan con esas capas. De esta manera redondea el vino y alarga su presencia en boca.

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Malabrigo + Hogaza de arándanos y chocolate
El pan intensifica y ordena. Malabrigo, proveniente de una parcela específica con condiciones extremas, es más concentrado, con fruta madura, cacao y notas balsámicas. El chocolate y el arándano retoman esos registros. Mientras la textura del pan envuelve los taninos y los vuelve más sedosos.