Tequila Centinela Supremo M26: cuando una botella se convierte en una obra de arte
En el universo del lujo contemporáneo, pocas piezas logran equilibrar artesanía, diseño y legado cultural con la misma precisión. Tequila Centinela busca hacerlo con Supremo M26, una edición extraordinaria que transforma una botella de tequila en un objeto de colección concebido para trascender el tiempo.
Limitada a únicamente ocho sets en todo el mundo, esta propuesta lleva el tequila mexicano más allá de la categoría de destilado premium.
Pretende situarlo en el territorio del arte contemporáneo, donde cada pieza cuenta una historia de identidad, paciencia y maestría artesanal.
Supremo M26: una colección creada para los coleccionistas más exigentes
Hay ediciones limitadas y luego existen piezas que difícilmente volverán a repetirse.
Supremo M26 nace como una colección compuesta por apenas ocho sets globales. Cada uno resguarda ocho botellas únicas inspiradas en las naciones que concentran la atención del mundo este año: México, Canadá, Estados Unidos, Argentina, Brasil, Francia, España y Portugal.

La propuesta celebra el encuentro entre culturas, pero también funciona como un homenaje al talento artesanal mexicano.
Cada botella es una pieza irrepetible. No existen dos exactamente iguales.
Arte wixárika sobre cristal: cientos de horas detrás de cada pieza
El corazón de esta colección se encuentra en las montañas del norte de Jalisco.
Ahí, artistas wixárikas intervinieron manualmente cada botella utilizando una de las expresiones artesanales más reconocidas de México: el trabajo en chaquira.
El proceso comienza cubriendo el cristal con cera de Campeche. Sobre esta superficie se colocan, una a una, miles de cuentas de chaquira con precisión milimétrica.
Cada diseño requiere cientos de horas de trabajo manual.
El resultado es una superficie vibrante que invita tanto a la contemplación como al tacto.


Los colores tampoco son casuales. El azul representa el agua. El verde simboliza la vida. Y dorado evoca la energía del sol, una figura central dentro de la cosmovisión wixárika.
“Cada botella es el encuentro entre una tradición ancestral y una visión contemporánea del lujo.”
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Un tequila añejo que premia la paciencia
Dentro de cada pieza artística descansa un tequila elaborado con el mismo nivel de detalle.
Centinela Supremo M26 es un tequila añejo que pasa 30 meses de maduración en barricas nuevas de roble americano previamente utilizadas para bourbon.
Durante ese tiempo, el destilado desarrolla una personalidad compleja y elegante.
En nariz aparecen notas de caramelo, vainilla y especias dulces. También emergen matices tostados y aromas profundos aportados por la madera.
En boca, el perfil evoluciona hacia agave cocido, frutos secos y especias delicadas. La textura es sedosa y envolvente, mientras que el final deja una persistencia larga. Con un equilibrio preciso entre dulzor y madera.

Es un tequila pensado para disfrutarse sin prisa. Como las obras que requieren años para alcanzar su máxima expresión.
Ocho países, ocho historias y una sola colección
La complejidad artística de cada botella hizo imposible una producción masiva.
Por ello, Tequila Centinela decidió limitar la colección a tan solo ocho sets completos a nivel mundial.
Cada conjunto reúne las ocho botellas que representan a los países homenajeados, convirtiéndose en una pieza de colección excepcional para amantes del arte, el diseño y los destilados de lujo.
Además, la edición dedicada a México contará con algunas piezas disponibles de manera individual, como tributo al país donde nace la historia de Centinela.
Una presentación global en la Ciudad de México
La colección fue presentada oficialmente durante una experiencia privada celebrada en MIAH Speakeasy, dentro de Arcos Bosques, en Ciudad de México.
La velada reunió representantes de cada una de las naciones homenajeadas y sirvió como escenario para revelar las ocho piezas que conforman esta edición extraordinaria.
Más que una presentación de producto, el evento funcionó como una declaración sobre el lugar que ocupa el tequila mexicano dentro del universo global del lujo.
El nuevo rostro del lujo mexicano
Durante años, el tequila ha sido uno de los grandes embajadores culturales de México.

Hoy, proyectos como Supremo M26 demuestran que también puede convertirse en una plataforma para el arte, la preservación artesanal y el coleccionismo internacional.
La colección representa una nueva conversación sobre el lujo: una donde el valor no está únicamente en la exclusividad, sino en las historias, los oficios y el tiempo invertido detrás de cada creación.
